Me miro al espejo y me pregunto quién soy, y la falda se desliza sobre mis piernas, cansadas.
Y el papel arrugado del tabaco de liar se parece hoy un poco a mi alma. Un poco arrugada,
También,
echa jirones y consumida.
Y me miro en el reflejo y me pregunto quien soy ¿ Quién eres?
Soy azul, soy mar,
Hoy descansado, ayer,
Embravecido.
Soy muchos mares a cada instante,
Distintos a cada momento.
Y me sumerjo en el agua tibia y después,
apuro una calada, y me pregunto ¿ quién eres?
Que en mis distintos mares, hay un mismo fondo, y busco, y busco, y busco..
y me busco.
Y aros de humo blanco, denso, encima de mi cabeza.
Pensamiento denso, humo denso.
Blanco…
Denso…..
Mis pensamientos vagan en un laberinto, ojalá pudieses entrar y ver,
Caminar, por un camino que ni yo conozco, ni se a donde lleva, solo de donde viene,
Y me da miedo.
Y doy otra calada y me pregunto porque de noche mi laberinto se torna gris y resbaladizo
y mi mar clama en alaridos y rompe los cimientos firmes allá por donde pasa.
¿Quién eres?
Y yo sigo sin saber que responderles.
Y noche tras noche me busco, me encuentro (creo) , me agarro fuerte entre tormentas y olas, entre esquinas perdidas , para ver si esta vez, soy yo la que no me pierdo.
y grito fuerte que te quedes, que no desaparezcas entre el azul consternado de mis ojos, que sigas siendo la misma por la mañana, que me des una certeza,
Y poder mirarme al espejo y decir por fin
que el laberinto frío y sórdido de mis pensamientos ha encontrado una salida,
cálida,
amable.
¿ Seguirás siendo tu mañana?
Ojalá sigas siendo tu mañana,
Ojalá dejes de perderte entre descuidos,
entre sábanas
entre poemas
entre tormentas.
Y salgo de la bañera, con el océano a cuestas, y a ver, si se calma de una jodida vez.
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